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Crema de puerro y manzana

Crema de puerro y manzana verde al jengibre con topping templado de manzana y puerro salteados

Una crema suave y con carácter, que une lo vegetal con un punto ácido y especiado.
El puerro aporta dulzura, la manzana verde despierta con su acidez, y el jengibre añade calor interno. El topping templado de manzana y puerro salteados aporta contraste de textura y profundidad, convirtiendo esta crema en una experiencia redonda.

Ingredientes (para 2 personas):


Para la crema:

2 puerros (solo la parte blanca)
1 manzana verde tipo Granny Smith
½ cebolla
1 trocito pequeño de jengibre fresco (al gusto)
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
400 ml de caldo vegetal o agua
Sal marina y pimienta al gusto
Un chorrito de bebida vegetal (avena, arroz o almendra) para suavizar (opcional)


Para el topping:

½ manzana verde
½ puerro (parte blanca)
1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
Una pizca de sal
Unas gotas de zumo de limón (opcional)


Preparación paso a paso:


Preparar la base:

Lavar bien los puerros y cortar 2 en rodajas finas para la crema, y ½ para el topping. Pelar y cortar 1 manzana en dados grandes para la crema, y la otra mitad en daditos pequeños para el topping. Picar la cebolla y el jengibre.


Sofreír los ingredientes de la crema:

En una olla mediana, calentar el aceite. Pochar a fuego bajo la cebolla y los 2 puerros durante 8–10 minutos sin dorar. Añadir el jengibre y la manzana en dados grandes. Cocinar 2 minutos más.


Cocer y triturar:

Agregar el caldo caliente, cocer durante 15 minutos o hasta que los ingredientes estén muy tiernos. Triturar hasta obtener una textura cremosa. Añadir un chorrito de bebida vegetal si se desea más suavidad. Salpimentar al gusto.


Preparar el topping:

En una sartén pequeña, calentar el aceite. Saltear el puerro en rodajas finas y la manzana en daditos con una pizca de sal, removiendo hasta que estén dorados pero no blandos del todo. Añadir unas gotas de limón si se desea.


Servir:

Verter la crema caliente en cuencos. Colocar en el centro una cucharada del salteado templado de manzana y puerro. Decorar con un hilo de aceite o cebollino si se desea.


Una crema que reconforta, equilibra y sorprende. Suave, cálida y con un topping que la convierte en un pequeño ritual de otoño o entretiempo.

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